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¿Qué cree usted que es lo más importante cuando se trata de
bajar su colesterol?
¿Por qué algunas personas viven la vida normal sin el deseo de comer
alimentos azucarados mientras que otros dejan de lado su gusto por lo dulce como los polos opuestos de un imán?
http://goo.gl/Tz3qK5
El hígado juega un papel importante en la producción de colesterol en todos los animales, incluyendo a los seres humanos.
Incluso los vegetarianos en el sentido más estricto, producen cerca de 800-1,500 miligramos de colesterol al día, sólo en el hígado, por las grasas saturadas y azúcares procesados. Si el hígado no produce algo de colesterol, incluso niveles bajos de colesterol, los vegetarianos estrictos no podrían sobrevivir. Esto se debe a que la mayor parte del colesterol, proviene de los alimentos de origen animal.
Lo importante, es que nuestro cuerpo necesita colesterol. Sin embargo, hay una diferencia entre el colesterol producido por el cuerpo y el colesterol proveniente de la dieta. El colesterol que produce el hígado, es vital para el fortalecimiento de las membranas de cada célula del cuerpo. También es importante para la producción de muchas hormonas en el cuerpo, incluyendo los estrógenos, la progesterona, la cortisona y la aldosterona. Estas hormonas esteroides, ayudan al cuerpo a manejar el estrés, controlar el sodio y regular el balance del agua en el cuerpo, por no hablar de regular la función sexual. El colesterol en la sangre, que proviene principalmente de la dieta, es el más peligroso, y es el que los médicos temen.
La cultura y los genes, juegan un papel muy importante en la cantidad de colesterol de la dieta, que se traduce en colesterol en la sangre. Algunas culturas, consumen muchas grasas y tienen dietas muy altas en colesterol, sin embargo, su colesterol en sangre, no se eleva.
Este es el caso de una tribu de África Meridional. En ella, había pastores, que durante miles de años, consumieron una dieta que, actualmente, le produciría a cualquier estadounidense, un paro cardiaco. Sin embargo, se las arreglaron, para mantener los niveles de colesterol en los valores de 150 mg / dL. Esto se debió a la producción hepática de colesterol, que fue capaz de equilibrar el consumo de alimentos con altos niveles de colesterol.
No todo el colesterol es malo. Cuando el mismo en sangre es superior al que el cuerpo necesita para realizar su trabajo celular y las hormonas, nos debemos preocupar por tener el colesterol bajo. Los niveles óptimos de colesterol, se pueden conseguir con una buena dieta basada en granos enteros y verduras y con un consumo limitado de proteínas de origen animal.
Descubra como hacerlo en el e-book Milagro Para El Colesterol.
Incluso los vegetarianos en el sentido más estricto, producen cerca de 800-1,500 miligramos de colesterol al día, sólo en el hígado, por las grasas saturadas y azúcares procesados. Si el hígado no produce algo de colesterol, incluso niveles bajos de colesterol, los vegetarianos estrictos no podrían sobrevivir. Esto se debe a que la mayor parte del colesterol, proviene de los alimentos de origen animal.
Lo importante, es que nuestro cuerpo necesita colesterol. Sin embargo, hay una diferencia entre el colesterol producido por el cuerpo y el colesterol proveniente de la dieta. El colesterol que produce el hígado, es vital para el fortalecimiento de las membranas de cada célula del cuerpo. También es importante para la producción de muchas hormonas en el cuerpo, incluyendo los estrógenos, la progesterona, la cortisona y la aldosterona. Estas hormonas esteroides, ayudan al cuerpo a manejar el estrés, controlar el sodio y regular el balance del agua en el cuerpo, por no hablar de regular la función sexual. El colesterol en la sangre, que proviene principalmente de la dieta, es el más peligroso, y es el que los médicos temen.
La cultura y los genes, juegan un papel muy importante en la cantidad de colesterol de la dieta, que se traduce en colesterol en la sangre. Algunas culturas, consumen muchas grasas y tienen dietas muy altas en colesterol, sin embargo, su colesterol en sangre, no se eleva.
Este es el caso de una tribu de África Meridional. En ella, había pastores, que durante miles de años, consumieron una dieta que, actualmente, le produciría a cualquier estadounidense, un paro cardiaco. Sin embargo, se las arreglaron, para mantener los niveles de colesterol en los valores de 150 mg / dL. Esto se debió a la producción hepática de colesterol, que fue capaz de equilibrar el consumo de alimentos con altos niveles de colesterol.
No todo el colesterol es malo. Cuando el mismo en sangre es superior al que el cuerpo necesita para realizar su trabajo celular y las hormonas, nos debemos preocupar por tener el colesterol bajo. Los niveles óptimos de colesterol, se pueden conseguir con una buena dieta basada en granos enteros y verduras y con un consumo limitado de proteínas de origen animal.
Descubra como hacerlo en el e-book Milagro Para El Colesterol.
No todas las grasas son iguales, y hay grasas que no necesariamente se tienen que evitar, porque en pequeñas cantidades, pueden ayudar a reducir el colesterol.
Al tratar de bajar el colesterol, es importante que tenga en cuenta que debe consumir una dieta natural, que sea baja en colesterol, pero también en grasas. Sin embargo, no todas las grasas son iguales, hay grasas que no necesariamente se tienen que evitar, porque en pequeñas cantidades, pueden ayudar a reducir el colesterol. Otras son más perjudiciales, y además producen el aumento del peso corporal, dificultando la reducción del colesterol.
La grasa de la dieta: la grasa que proviene de los alimentos que usted come, viene de varias formas. Hay grasas saturadas, grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Estas vienen en diferentes alimentos y su trabajo es elevar o reducir el colesterol.
Las grasas saturadas, se encuentra en alimentos tales como carnes rojas. La grasa que rodea la carne o que se encuentran en toda su extensión, es grasa saturada y es perjudicial porque aumenta el colesterol. Por lo tanto, comer demasiada cantidad de este tipo de grasa, hace que el cuerpo produzca mayor cantidad de colesterol. Este exceso, no es necesario para la formación de células y para el transporte, por lo tanto, se almacena en la sangre.
Otros tipos de grasas saturadas provienen de productos lácteos, de los aceites tropicales, y de los aceites vegetales que se encuentran en forma sólida. Por lo que incluso el aceite vegetal que se utiliza en la margarina, es dañina porque cuando se lo somete a la hidrogenación, para convertirlo en un sólido, se convierte en una grasa que produce un aumento del colesterol.
Las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, pueden ayudar a reducir el colesterol, pero deben utilizarse con moderación. Estas producen un montón de calorías, que producen un mayor aumento del peso corporal, pero actúan en contra de los niveles elevados de colesterol. Es mejor utilizar otros alimentos, en lugar de estos para bajar el colesterol.
En general, asegúrese de leer las etiquetas, para evitar las grasas no saludables, sobretodo las hidrogenadas. Para aprender más acerca de cómo comer bien, para reducir el colesterol, no dude en conseguir el e-book: Milagro Para El Colesterol de Martín Teixido.
Al tratar de bajar el colesterol, es importante que tenga en cuenta que debe consumir una dieta natural, que sea baja en colesterol, pero también en grasas. Sin embargo, no todas las grasas son iguales, hay grasas que no necesariamente se tienen que evitar, porque en pequeñas cantidades, pueden ayudar a reducir el colesterol. Otras son más perjudiciales, y además producen el aumento del peso corporal, dificultando la reducción del colesterol.
La grasa de la dieta: la grasa que proviene de los alimentos que usted come, viene de varias formas. Hay grasas saturadas, grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Estas vienen en diferentes alimentos y su trabajo es elevar o reducir el colesterol.
Las grasas saturadas, se encuentra en alimentos tales como carnes rojas. La grasa que rodea la carne o que se encuentran en toda su extensión, es grasa saturada y es perjudicial porque aumenta el colesterol. Por lo tanto, comer demasiada cantidad de este tipo de grasa, hace que el cuerpo produzca mayor cantidad de colesterol. Este exceso, no es necesario para la formación de células y para el transporte, por lo tanto, se almacena en la sangre.
Otros tipos de grasas saturadas provienen de productos lácteos, de los aceites tropicales, y de los aceites vegetales que se encuentran en forma sólida. Por lo que incluso el aceite vegetal que se utiliza en la margarina, es dañina porque cuando se lo somete a la hidrogenación, para convertirlo en un sólido, se convierte en una grasa que produce un aumento del colesterol.
Las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, pueden ayudar a reducir el colesterol, pero deben utilizarse con moderación. Estas producen un montón de calorías, que producen un mayor aumento del peso corporal, pero actúan en contra de los niveles elevados de colesterol. Es mejor utilizar otros alimentos, en lugar de estos para bajar el colesterol.
En general, asegúrese de leer las etiquetas, para evitar las grasas no saludables, sobretodo las hidrogenadas. Para aprender más acerca de cómo comer bien, para reducir el colesterol, no dude en conseguir el e-book: Milagro Para El Colesterol de Martín Teixido.
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